viernes, 15 de noviembre de 2013

48

Estoy a final de semestre y en vez de leer todo lo que debería leer, pienso. Pienso, divago e imagino. Y en eso se me van las horas. Como hoy, que estuve desde temprano pensando en ti y en la vida que construimos para nuestro futuro.

Me deprime creer que todo eso se ha perdido, que tú llevas la vida a un ritmo del que ya no soy parte, que antes no podíamos estar una noche sin dormir juntas, que yo pasaba de largo, que a ti te invadía el frío. Y de pronto nos encontramos así, respirando separadas.

Sé, por ejemplo, que en este preciso nanosegundo estoy lejos de aparecer por tu mente.

Y hay días en que me pregunto si no es mejor buscarte, ser tu amiga, no perderte de mi vida aunque ya nunca más sea dueña de tus suspiros. Porque mientras más pasa el tiempo, más se distancian nuestros caminos y de aquí a cinco años, voy a toparme contigo en una calle, una esquina, un bar o un puente y no vamos a reconocernos. Te saludaré de abrazo, rodeándote la cintura, mas tu sonrisa será de un cariño sin pasión y la mía un intento de mentira. Se me va a partir el alma, juro, si el tiempo nos transforma en eso. Y entonces caigo en cuenta de que no, de que me rehúso profundamente a tu amistad. Sin menospreciarla, no la quiero, no así, doliéndome la pérdida, añorando el pasado.

En las madrugadas me da por enamorarme de nuevo, ¿sabes?, desvestirme del luto y buscar nuevas semillas como las que aparecieron en tu vida. Empiezo a imaginar a una mujer, a describir que es lo que me gustaría, lo que quiero, lo que necesito; enumero las características, las miradas, el sabor de su piel y termino, indudable e incansablemente termino, en ti. 

Entonces me siento triste y decido dormir, pero se me angustia el pecho. A veces lloro, otras sólo me duelo hondo. Y me doy vueltas en la cama hasta quedar en la posición exacta, de lado y con el brazo izquierdo extendido, volviendo a evocarte en la oscuridad. 

Y resto, amor, de siete en siete, para dejar de sentirte.

En eso se me van las noches. Unas hijas de puta desde que estoy sin ti.

[Tres y once.]

lunes, 11 de noviembre de 2013

47

Me meto a tu blog, Guerra, porque me encantan las canciones que elegiste para él. Debo admitir que a veces lo abro sin leer las novedades sólo porque quiero perderme en las melodías que enmarcan tus palabras.

Pero igual te leo, tarde o temprano. Y me siento vieja, ¿sabes?, siento como han pasado los años en mí al leerte madura, grande, mujer. Tan mujer que me revolotean los labios en una sonrisa, pensando, recordando, nuestras millones de conversaciones en las que me dejabas ver tus escritos y yo, malvada del alma, te los hacía mierda.

Pero mírate ahora, tan prolija, profunda y única que ni siquiera podría darte un abrazo fraterno y horizontal de compañera de letras, no, estás a años luz de mí. Y me alegro y enorgullezco de tu mente rauda y audaz; mas me entristezco y avergüenzo de mi habilidad actual para pulir carbones.

Erís el tremendo diamante, A. P., y jamás nunca te lo voy a decir. Tu alma se volvió magma cuando conociste el amor y es ese mismo candor el que yo veía atrapado en tus pupilas cuando nos conocimos.

[Tres cuarenta y nueve.] 

martes, 5 de noviembre de 2013

46

Llevo tanto tiempo procurando volver a mi camino que se me ha olvidado cómo controlar mis emociones. Me daba miedo volverme dependiente; ahora me siento sola entre tanto caos. Y me pesan los hombros, cargados de cobardía, por no ser capaz de terminar con el dolor y las amistades como en tiempos lejanos.

No sirve arrastrar las situaciones y, la verdad, me importa una soberana wea la poca capacidad de confrontación. Esta soledad es nueva, de reciprocidad inconclusa.

¿De qué cresta me sirve tenerme si no puedo compartirme? Intolerante, terca, orgullosa, intensa. No eran defectos, juro que no.

Quiero mandar todo a la cresta en serio.

-----

Feliz cumpleaños, quise decirte, regálame tu día y déjame hacerte feliz.

[Una y veinte.]

sábado, 12 de octubre de 2013

jueves, 10 de octubre de 2013

45

El verdadero mail del Cloro merece ser subido para la posteridad.

"Ahí tienen adjunta su weá de tesis de doctorado. Sean felices por haberse ahorrado varios palos explotando alumnas... al menos demostramos que somos más competentes que un mono (cosa que antes no se había comprobado en la etapa de aplicación).
Faltan las sugerencias porque quisimos darles la oportunidad de aportar algo. Estamos resignadas, sabemos que nadie nos va a mencionar y se van a llevar todos los créditos. Die sons of bitches.
Más les vale que el cocktail sea bueno.
Bautizamos al informe como Maipucín Gentil.
Leslie y Caroline les mandan saludos. No hicieron nada... igual que ustedes. La negrita chocolate les manda un hoyuo.
Atentamente, Thiare y Claudia.
Ps. Nos piden una cuestión más y quemamos Maipú entero."

Sin ella esta odisea culiá llamada pasantía el día del pico morado hubiese sido lo mismo.

For you <3.


[Tres cincuenta y cinco.] 

jueves, 3 de octubre de 2013

44

Cambié mi información en Twitter y me siento rara ahora. Creo que es la primera vez que me asumo tan abiertamente en una red social. This is new. En fin, ando terrible dispersa. Maipú jamás terminó, necesito una entrevista para Forense, contactos para Laboral y quiero plantar tomates. 

Voy a plantar tomates y la Clau me webió por eso hoy, no lo entiende. Y yo no sé cómo explicarlo. Quiero conectarme con la tierra y ser autosustentable. Le dio risa lo primero; a mi vergüenza. 

Soy una agricultora frustrada. Una plantadora de alimentos que recién a los veintidós va a concretarlo. 

[Una cuarenta y dos.]

miércoles, 18 de septiembre de 2013

43

Tomamos jugo porque hace un calor de mierda en la ciudad hoy. El mío es de naranja y el tuyo de durazno. No podemos hacernos las extravagantes en este café que está lleno de gente con cultura, elegancia y plata. Tampoco me importa, al final igual te tomo la mano sobre la mesa frente a todos los que nos miran -con una curiosidad que raya en la fijación- porque puta, soy valiente, sí, pero bien lejos de mi casa y de los que me importan.

Pero tú me lo perdonas porque te asusta soberbiamente la soledad. Entonces te disculpas con tus ideales de mujer independiente, entregada a que soy la última oportunidad que tienes de sentirte viva. Y por esos mis pendejerías no te importan, como que me invites a un café urbano y yo me pida "sólo un jugo, por favor, algo caliente sería redundante con este clima", como que te maquilles para verte preciosa y yo sólo haga comentarios respecto a tu impuntualidad constante, como que no sea capaz de asumir públicamente nuestra relación a pesar de que vivo contigo, de ti, casi todos los días.

Por la cresta, ni siquiera sé en qué universidad estudiaste, el nombre de tus padres o tu color favorito. Tú, en cambio, te sabes todas mis tallas, que me gusta dormir sola y que no creo en el matrimonio para siempre. Al menos el sexo es bueno, te dices todos los días, yo jamás apago la luz y estaría mintiendo si no admitiera que tu cuerpo me encanta.

Estás callada hoy, te digo. 
Quiero terminar con esto, respondes sin mirarme. 
¿Con qué? ¿Por qué?, te pregunto mientras revuelvo mi jugo. 
No me amas no más, contestas triste.
Pero te quiero, confieso asustada.

Y tus ojos me miran hondo por primera vez desde que nos conocemos. Te levantas de tu asiento, dejas unos billetes sobre la mesa, me das un beso en la mejilla y me sonríes. Cuando mi jugo se termina me doy cuenta de tres cosas: que tengo frío y te llevaste mi chaqueta, que voy a tener que devolverme caminando a mi casa y que probablemente no vuelva a verte de nuevo. Nunca más.

[Tres cincuenta y uno.]

jueves, 12 de septiembre de 2013

42

Yo salí a buscarte, a hablarte, a enamorarme de nuevo.
-----

Mientras más tiempo pasa, más creo que me encanta mi país. Me gusta septiembre, me gustas las fiestas patrias, me gusta el ambiente, la comida y la familia.

Yo nací bien en Chile. Y quiero morirme aquí.

[Una treinta y uno.] 

jueves, 5 de septiembre de 2013

41

Te escribo una carta todas las tardes, todas las putas tardes. Mientras el cigarro se calienta entre mis dedos yo me acuerdo de todo lo que vivimos estos años. Hay días en que no quiero decirte nada y me obligo a tomar el lápiz para contarte cualquier cosa. Como que la mesa del patio está llena de huellas de gato porque hay una capa de polvo que lo permite. Y no me da vergüenza que sepas que no limpio porque si vieras la cantidad de ceniza que hay en el velador, en la ducha o en mis camisas, te morderías el labio con rabia.

Es que si no estás tú para hacer aseo, yo no lo hago. Tampoco me alimento bien, prefiero comer un chacarero con pebre en la esquina que llegar a la casa y que no haya un plato de comida caliente. Lo único que se mantiene a toda regla es el pasto, a ese hijo de puta lo corto todos los martes y sábados. Esos son los días en que llegaba temprano del trabajo y podía ver televisión mientras tu planchabas al lado mío. Era mi momento favorito de la semana y sé, mil veces sé, que si te devuelves arrepentida, va a ser por la tarde de uno de esos días. Y la primera cosa que verás será el jardín. Sí.

Y para que no sepas todo lo que te he necesitado conmigo, el pasto lo mantengo bonito. Corto y regado. Pero si te dedicas a mirarlo de cerca vas a encontrar ceniza. Y muchas migas de pan, que los chacareros me los como en el suelo, al lado de tu gruta. Me gusta comer acompañado y la Virgen del Carmen siempre me mira con los ojos bien abiertos.

No le prendo velas eso sí, esas son huevadas tuyas. Porque si la vieja de mierda hubiese escuchado tus rezos, yo no te hubiese sacado la cresta. Y si escuchara los míos, estarías aquí para hacerme almuerzo.

[Una y quince.]

lunes, 26 de agosto de 2013

40

La Pantufla tiene razón, fue una excusa la que le dije, no la verdad absoluta. Y es que si no me justifico, me voy a la mismísima mierda.

[Doce y treinta.]

jueves, 22 de agosto de 2013

39

Extracto de Calipso.

"No sé si alguna vez te ha pasado que lees, ves o escuchas algo que te paraliza todos los sentidos, no alcanza a bloqueártelos, pero los detiene en el espacio y el tiempo. Hablo de un dolor a la altura del esternón que más que quitarte el aire, te comprime el alma y la vida, te consume los colores, su nitidez, y de pronto te hallas con la garganta áspera y con un cosquilleo que te recorre la espina como un escalofrío sutil. Ajeno.

Me pasa siempre que me entero de verdades que no quiero saber, no importa si es de forma directa o no, me quitan hasta la respiración. Y después, después viene la quietud y el dolor, uno que te cala hondo pero con parsimonia. Lento, frío, tortuoso. Y el corazón te pulsa en la cabeza ante el recuerdo. Y quizás la culpa.

A mí me dan ganas de llorar, de estar sola, de exiliarme lejos. Y siempre me miro las zapatillas como si en ellas estuviesen las respuestas que busco. Y la calma, sí. Porque nunca me arrepiento de mis decisiones. Jamás. Incluso si son devastadoras después, si las consecuencias son esas verdades de las que me entero y le quitan el brillo al cielo. 

Días oscuros, opacos, te lo escuché alguna vez. Esos momentos realmente malos que recuerdas con detalles. Nunca te digo que hay muchas de nuestras conversaciones que a veces se me devuelven a la cabeza y resuenan con otro tono. Mi insomnio es profuso algunas noches.

Pero esos momentos tristes pasan. Dejan un eco intenso, una huella, y pasan. Que a la noche le sigue siempre el día, aunque no duermas. Y, al menos a mí, me arrulla mejor el sol que la luna."

[Veintidós treinta y ocho.]

lunes, 19 de agosto de 2013

38

A veces me da miedo vivir. Es lo incierto lo que me inquieta.

"Quiero escribirte para encontrarte.
Mi anhelo es que un día pilles estas hojas y las leas, incluso si mi nombre se ha perdido, sólo quiero que mis palabras llenen tus labios cuando las digas en voz alta. Hallándome en ti, egoísta, sin que lo sepas.
Y es que te extraño, con el dolor del olvido reprimido, con la nostalgia iluminándome las pupilas." 

Cuando la luz se atenúa, la vida y la muerte se abrazan.

[Una y dos.]

viernes, 2 de agosto de 2013

37

Sentadas en una mesa del lugar, piña colada y ruso negro de por medio, Consuelo me miró a los ojos ya sin sonreír y me dijo "encuentro malo lo que hiciste, tomaste una decisión que no te correspondía, una que creíste nadie más que tú se la podía y pecaste de mártir... No me parece, no debiste, es una actitud soberbia que no se puede justificar, y no, no importa que tan mal haya estado todo". Corta, precisa y contundente.

Y yo, yo revolví mi trago, ansiando nicotina en mis venas y suspiré. Suspiré culpable. Me encanta pensarme soberbia pero las veces en que otra persona me lo dice me siento mal. Puta que le encontré razón, tomé la decisión sensata asumiendo que no había nada más que hacer, that was my call, que no podía ser tan egoísta. Pero lo fui en muchos otros aspectos. Y sólo hasta ahora lo sé, lo que me cambia un tanto la perspectiva.

Pero soy una terca. Muy. Y para mi la sangre marca la vida.

Maipú queda a la chucha y me agota. Me cansa el viaje y la gente ineficiente, como que me asfixian. Menos mal la Clau lo hace llevadero.

Mi jefa no jefa, una salida a tomar con ella y su forma de ver las cosas me avasalló por completo. Me llamó soberbia y egoísta, yo le respondí zorra y llorona.

No quiero seguir pensando, me descuadra los unicornios internos. Dallas, en cambio, baila y brilla con libertad.


[Dos cinco.]

domingo, 28 de julio de 2013

36

La vida paralela que me fluye por las venas, cálida y chispeante. ¡Llena de escarcha!

[Tres y veinticuatro.]

martes, 16 de julio de 2013

35

"Su voz despojada de toda malicia y la seducción de antes; los ojos pardos de Ginny, pacificados por el deseo satisfecho, brillaban en la oscuridad con algo que Hermione identificó como ilusión."


Lo voy a tenerlo por aquí.

[Veintiuna cuarenta y nueve.]

viernes, 12 de julio de 2013

34

Debería dejar de mentirme a mí misma creyendo que con el tiempo las cosas van a cambiar, que con cariño el perdón se concreta, que esperando se puede recuperar.

Quizás la vida no se da vueltas de carnero, simplemente toma desvíos.

[Dieciséis y treinta.]

jueves, 4 de julio de 2013

33

Te acordaste recién de llamarme por mi cumpleaños y me siento la persona más triste del universo. Me dan ganas de llorar hondo de puro saber que hace trescientos sesenta y cuatro días mi corazón estaba lleno de ti. Y tú de mí.

Es pena y cansancio lo que me inunda. Agua salada también.

[Una y siete.]

viernes, 14 de junio de 2013

32

Hay días en que verdaderamente me cuestiono si soy una persona difícil de tratar, si el que sea temperamental y visceral complica a quienes me rodean, a tal punto de que si no fuesen pacientes, no me aguantarían mucho. En mi afán de ser yo misma lo más fielmente posible se me olvida lo agotador que puede ser estar al otro lado de mis ojos, yo existo no más, no me trato todos los días desde fuera sin saber por qué pienso, pregunto, digo o actúo cada cosa.

Y no es que me considere inestable o muy cambiante, es más una forma peyorativa de ser intensa, de ser impredecible en cuánto a cómo voy a sentirme. Mis gustos podrán ser muy marcados y distinguibles, pero mis reacciones dependen mucho de los tirones de mi guata, de las nubes del cielo y del carbono en el aire.

No me atrevo a preguntarlo temiendo que la respuesta sea un sí, que soy compleja de entender, que tengo cosas buenas -innegablemente, cualquier persona las tiene- y que esas equilibran un poco las malas, que canso emocionalmente, sin importar sea sobrellevable. 

Quiero ser como me nace ser. Como un ciclón a veces, como una estalagmita otras, como un marshmallow en horas impares las restantes.

La amistad es una decisión y nadie está atado a mi absolutismo. No.

[Doce cuarenta y tres.] 

sábado, 8 de junio de 2013

31

(You) Y nada pudo ni puede hacerme temblar tanto como saber que existes. Como un temblor de cielo.

(Me) Yo también tiemblo. Es nuestro amor el que nos grita.

Nosotras, así. Sempiternas.

[Una diez y nueve.]

jueves, 30 de mayo de 2013

Cloro

Pedir que tú me perdones. Lograr que salga de mi cabeza y no influya. Entender que el cariño va más allá de esto. Intentarlo pese a todo. Tu verdad y la mía, aunque irreconciliables, no nos asesinan.

Recuperar lo que perdí. Luchar de la única forma que sé hacerlo, con la vida entre la manos.

Y no arrepentirme, olvidarlo, que se me arranquen los unicornios o mandar todo a la cresta. 

Vas a estar; yo también.

[No time.]

lunes, 27 de mayo de 2013

30

No sé si es ira, dolor o decepción. No puedo delimitarlos por sí solos dentro de mí. Es como si una herida gigante se hubiese hecho a la altura de mi esternón, obligándome a respirar con más fuerza. He soñado que me muero y he despertado con la sensación atravesada en los ojos.

Creo que necesito que alguien me quiera así como soy, sin reticencias. Que me abrace, eso es en el fondo. Las palabras siempre se han quedado cortas conmigo.

"- Está todo mal...

 - Mal queda muy corto, torio"

 Esta semana va a haber un temporal y yo no estoy preparada en lo absoluto. Voy a desaparecer.

[Cuatro diez y seis.]

lunes, 29 de abril de 2013

29

"Rosario, Gracia mía, esos días en los que te conocí no se marchan. Eras tan parecida a la dulzura que tu asalto me venía insospechado. Te imaginaba -y hasta a veces te tenía- tendida y en vigilia. Pero pronto, con el control de una fiera, gritabas venenosa y deliciosa. Con esos pelos que nadie más podía tener eras despótica, chillona y curvada de baja espalda. Con la pelvis levantada eras el capricho y yo no podía más que esforzarme por seguirte: en ti me perdía. Iba de lado a lado buscando tocarte más adentro, buscando alcanzarte. Sé que igualmente te gustaba dormir bajo mi aliento y abrazarte con mis piernas, compartir incluso el descanso. Todos mis momentos eran tuyos, cada una de mis cosas y todas mis vacilaciones las conocías. A cada paso salías a mi encuentro y yo necesitaba extrañarte, tener dudas, sufrirte. Te dejaba y volvía a obligarte a estar conmigo, era presa de la misma histeria, del mismo deseo, la misma compulsión. Era urgente recuperarte. Me disculpo por mi parte, pero no la olvido ni la cambio, porque no pude más que haberte amado cuando me lo pedías, cuando me lo decías así, cuando todo lo que me ofrecías yo lo quería atávicamente y tú me lo dabas porque sí. 

Ya pronto vamos a separarnos, no importa si no queremos, no podemos hacerlo de otra forma, llegó el día. No sé si no voy a seguir amándote, pero al menos no puedo seguir diciéndotelo. Haz el esfuerzo de entenderme, dame por ésta última vez alguna muestra de comprensión, de compasión. Necesito paz, no puedo darte nada más, no tengo alternativa. Perdóname.

Te pensaré siempre.

Ernesto."

Me lo robé de Valentina en facebook, fue un post que borró y que yo alcancé a guardar. Es entendible el por qué.

Es mayo ya.

[Veinte cincuenta y ocho.]

domingo, 14 de abril de 2013

28

Quiero leer, pero no para la universidad.
Quiero tomar café, pero no para mantenerme despierta.
Quiero dormir, pero no pensando que he de levantarme temprano para terminar un trabajo.
Quiero estudiar, pero no para ser profesional.
Quiero escribir, pero no para contestar una prueba.
Quiero fumar, pero no para desestresarme.
Quiero crecer, pero no ser una adulta.
Quiero tener mi departamento, pero no sin un jardín.
Quiero trabajar, pero no en Santiago.
Quiero ser psicóloga, pero no una convencional.
Quiero amarla, pero amándome de vuelta.

Que leo y no duermo. El insomnio es la constante de mi vida.

[Tres y once.]

jueves, 4 de abril de 2013

She III

Le salen turrones de las mangas de su ropa y puede bailar con su sombra. Extraño, por encima de infinitas cosas, su risa fuerte y sus manos frías. Hay días en que es argentina, otros tantos en que su cabello muta de color, el resto los canta a su ritmo. Usa lentes de marca y siempre ha querido unos aros hechos con hojas de árboles que sólo pueden utilizarse una vez en la vida.

Su pelo largo, larguísimo, sus uñas pintadas y su cintura en mi mano. 

I wish I could sleep peacefully.

[Una y cuarenta y siete.]

domingo, 24 de marzo de 2013

27

Me encantan las pelirojas, sí.

Y voy a escribirlo con una sola "r" porque me es más estético y más hondo, menos complicado. Y ya que estamos con esas debería confesar que también me encaman, puta que me encaman, ¡por la cresta!. Desde que tengo memoria me llaman la atención. El color de pelo, las pecas, los ojos claros, la piel blanca y la personalidad irascible. Bueno, todo, que las tempestades rojas me trastornan hasta niveles demasiado complejos.

Es que no puedo evitarlo. Medio me atrapan, medio me aturden, una suerte de hipnosis y fijación. Además de ser un puto cliché, porque a tanta gente le gustan las pelirojas que no tiene novedad que a mi me muevan el piso. Es el pelo y la actitud, el porte y el color. No lo sé. Le fascinan a ese lado fleto activo que tengo.

Puta, me acaba de dar risa eso último, soy dominante casi por antonomasia, sabemos.  

Ahora pienso en Grecia y una peliroja en mi cama... no debería costarme asociar esos dos placeres en mi cabeza e imaginarlos, but I can't. No, me asumo incapaz, mi mente empieza a dibujar una gata cobriza, el mar y a Kalisto.

¿Cuando voy a dejar de sentir una vida paralela? Y sé que no es opcional porque no quiero.

Hay algo que quiero aclarar eso sí: entre cualquier peliroja del mundo, incluso si se tratase de la más guapa e increíble de todas, ni una sola podría superar a Jodie Foster, no. Ella, ella me puede porque sí.

[Tres y veinte.]

miércoles, 6 de marzo de 2013

Suicidio emocional

Mañana -hoy- entro a la universidad de nuevo. Cuarto año. Y en vez de dormir decidí ver una película, una película sobre la vida, sobre ser invisible, sobre enamorarse de alguien... y trabaja Emma Watson que no puede estar más guapa.

Extraño apoyar mi cabeza en su pecho y simplemente sentir su corazón palpitando por mí. Se me atraganta la respiración y se me afiebran los ojos. Esto no tiene fin. Nunca.

Estoy llena de un sentimiento contradictorio, como si morir y vivir se me difuminaran en sus contornos; no se distinguen, existen a la vez.

[No hay hora.]

domingo, 3 de marzo de 2013

26

Me envicié con un juego de Play 3 y ahora me duele la cabeza por haber pasado tanto tiempo jugando. Me envicié también con un libro de Cortázar y mi dolor aumenta; se me agotan los ojos. 

Voy a entrar en unos días a la universidad, a la rutina diaria otra vez, y no tengo muchas ganas en verdad. De ir a webiar y hablar y reír, sí, de ir a estudiar y acortar el tiempo que me queda para evadirme con tranquilidad, no. 

Me voy a ir tan lejos en el sur cuando me titule, yo sé. Y no estoy durmiendo... no tengo puta idea de lo que es descansar, sólo tengo recuerdos.

[Cuatro y dos.]

jueves, 28 de febrero de 2013

25

El 17 de febrero me lo pasé fumando. Mis ojos andan tristes, mis zapatillas también.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
(Magallanes.)

[Dos diez y siete.] 

miércoles, 27 de febrero de 2013

24

Tengo rabia dentro, siento mi alma iracunda. Y se me pasa a ratos, sí, bailando. ¡Bailando! Con nada más, nada.

[Tres y seis.]

sábado, 23 de febrero de 2013

She II

Ayer soñé que hacíamos el amor en mi sillón burdeo. Al despertar tuve un glorioso minuto, con sus sesenta segundos bien puestos, de seguir creyendo que mi sueño era cierto y que no estaba sola en la cama; sentí tu olor, tu peso en mi brazo izquierdo, tu pelo cosquilléandome la nariz... Luego me cayó la realidad encima como hielo magnético de fuego y se me agujereó el alma. Por la puta, que se me afiebran los ojos.


Run fast, so fucking fast, my love. I'm just behind you.


[Dos cincuenta y cinco.]

jueves, 14 de febrero de 2013

23

Mañana me voy a la playa, por tercera vez en este año. Pero es distinto ahora, sí, después de haber metido mi ropa en el bolso y mis libros y cintillo en el otro, me paré en medio de mi pieza y suspiré, sabiendo faltaba algo que había estado evitando.

En mi velador, en mi alcancía, -en mi alma-, están ciertas cosas que me hieren el corazón. Dos cartas, una tortuga, un post it, una piedra; piedra que ha de irse en el mar conmigo y con ella. Ella.

Y me la estoy llevando, lo que me asusta un poco. Soy capaz de tirarme al agua salada llevándola entre mis manos y ahogarme. Morirme sin más, ya sin planificaciones. A veces creo que webeo tanto con el suicidio y con que me tiraré de un puente porque en el fondo siento que entre más lo diga y a más personas, menos llegaré en verdad a matarme. Ha de ser una cosa tan terrible que de un día para otro una persona que quieres simplemente deje de estar, y por su propia voluntad, que es lo más difícil de entender y asumir. Ahí uno piensa en todas las cosas bonitas que tiene la vida, en el mucho potencial de esa persona y en todo lo que se pudo hacer para que no ocurriera jamás una muerte así. Una desaparición, más bien. La inexistencia absoluta, tan triste y dolorosa.

Estoy rara porque han pasado puras cosas extrañas últimamente. Y de la nada me vi transformada en un marshmallow alone. Nunca lo intuí venir y no sé exactamente qué hacer; con más ahínco leo y pienso y me bloqueo por dentro. No sé. En vez de pensar cosas así debería estar durmiendo, no aquí viendo fotos, leyendo conversaciones antiguas y haciendo sangrar heridas que jamás nunca cicatrizarán. Y me levanto en menos de tres horas, a depilarme -¡que soy mujer y me encanta!-, bañarme, terminar de meter lo que me falta, blah.

Acabo de matar una polilla, por la mierda. Esto definitivamente ha de ser presagio de algo. Me tiemblan las manos... 

[Tres y nueve.]

martes, 12 de febrero de 2013

22

Estoy sentida. 

Dolorida, más bien, con mi forma de ser y relacionarme. Pasa que mi concepto de lealtad, preocupación y cariño se han vuelto un puñado de sentimientos y creencias que duelen; mucho tiene que ver con lo irracional que soy, que estoy siendo al deprimirme. Me voy al patio y me fumo la soledad y el llanto, lágrimas que ni siquiera tienen razón de ser.

Se me había olvidado lo sensible que puedo llegar a ser cuando no tengo murallas que me protejan, cuando me entrego tanto y olvido cuidarme a mí misma. Quizás mi resentimiento se vea potenciado por las cosas que he descubierto hace poco y a las que les he estado dando más de una vuelta.

No lo sé. No tengo puta idea. Quiero desaparecerme sin explicaciones.

También Yann oscurece los matices, sí, que transforma mi querer en pena, en una tristeza calma, dura e inquieta.

[Una en punto.]

sábado, 9 de febrero de 2013

21

Lo que me pasa tiene que ver con la soledad, sí. Pero no tan sólo la amorosa, no. Es más con la idea de la soledad en sí, como un todo que incluye absolutamente todas las áreas de mi vida; no voy a que me falten personas en las que apoyarme, tengo una familia increíble y unos amigos que muchas veces creo que no merezco, pero al final, cuando apago la luz de mi pieza y miro el techo... estoy yo con mis pensamientos, no importa cuántas personas más estén rondando mi cabeza en ese momento, sólo soy yo con estos ojos y estas manos.

Es ser yo, es estar yo, es vivir yo, es que sean mis sonrisas y mis pasos. Y no me nace decirle a nadie, no siento esa necesidad imperiosa de tener que tomar el teléfono y contar todos los detalles de lo que voy viviendo. Me los guardo, a veces los hablo -no todos juntos con la misma persona-, otras los converso una vez lo haya rumiado lo suficiente en las madrugadas, no lo sé. Me cuesta hallar la intención y el fundamento de lo que quiero decir.

Bastó mirarla a los ojos, tan transparentes, unos segundos para que se me movieran los peldaños. Fue necesaria sólo una noche observándola actuar en la oscuridad, con tanto cariño, preocupación y paciencia, para que yo supiera con exactitud. Bastó verla sonreír después de una noche de un remolino de emociones para que yo cayera en cuenta de todo lo que estaba sintiendo. 

Me sorprende profundamente cómo me agarra la vida, desprevenida por completo. A veces me cuesta tanto creer existan personas así, como ella, tan entregadas. Seres de luz, por supuesto que sí.

[Dieciocho y veinticinco.]

jueves, 7 de febrero de 2013

20

Me gustan mis zapatillas roñosas.
Me gustan las mujeres con curvas.
Me gusta Grecia y sus costas.
Me gustan los ojos honestos.
Me gusta el café dulce.
Me gusta fumar con la mano izquierda.
Me gustan mis manos.
Me gusta mi mano con un cigarro en ella.
Me gusta fumar mirando el cielo.
Me gusta el tic tac de los relojes.
Me gusta andar descalza por la vida.
Me gusta mi familia tal cual es.
Me gustan los escotes.
Me gusta que me escriban largo y tendido.
Me gusta leer todo lo que esté bien escrito.
Me gusta Marcela Serrano.
Me gustan los datos curiosos.
Me gusta caminar sin rumbo.
Me gusta Jodie Foster. Me derrite.
Me gustan mis zapatillas que no combinan con nada.
Me gustan las mujeres que saben discutir conmigo.
Me gusta la lasagna.
Me gusta el helado de limón.
Me gusta el sabor ácido.
Me gustan las espaldas de hombre anchas.
Me gusta la sonrisa de mi papá.
Me gusta mi pelo corto.
Me gusta mi piercing.
Me gusta la h de mi nombre.
Me gustan los rayitos de sol.
Me gustan las playas no aptas para el baño.
Me gusta tomar tequila en pareja.
Me gusta hacer salud por todo.
Me gusta la luna y sus efectos en mí.
Me gusta ser arrogante y soberbia.
Me gusta dominar las situaciones.
Me gusta mi voz ronca de despertar.
Me gustan mis zapatillas de colores notorios.
Me gustan las mujeres con los labios rojos fuerte.
Me gusta mi bufanda verde.
Me gusta tener dos hermanos.
Me gustan los zombies.
Me gustan los vampiros.
Me gustan los rulos.
Me gustan mis ojos delineados.
Me gusta ser mujer. Me encanta.
Me gusta ser insomne.
Me gustan las canciones sin letra.
Me gustan Los Prisioneros.
Me gusta pintar con tinta china.
Me gusta escribir difícil.
Me gustan mis zapatillas con cordones dispares.
Me gustan las mujeres que piensan y ven distinto.
Me gusta el morado.
Me gustan los cachitos.
Me gusta el manjar.
Me gusta mi polerón negro.
Me gustan mis camisas.
Me gusta Salvador al atardecer.
Me gusta la lluvia.
Me gusta el olor a tierra.
Me gusta jugar cartas.
Me gusta ganar. Siempre.
Me gustan los números.
Me gusta hacer cálculos gigantes.
Me gusta llamar la atención.
Me gustar ser brillantemente inteligente.
Me gustan mis ocurrencias.
Me gusta ser lesbiana.
Me gusta tapar el número de página de los libros que leo.
Me gustan mis zapatillas elitistas.
Me gustan las mujeres femeninas.
Me gustan los cubos rubik.
Me gustan las katanas.
Me gusta el Grinch.
Me gustan las personas que saben cantar.
Me gusta bailar. Mucho.
Me gustan las palabras con h entremedio.
Me gusta soñar despierta.
Me gusta competir.
Me gusta reír.
Me gusta como son mis amigos.
Me gusta sacar sonrisas.
Me gusta romper esquemas.
Me gusta jugar con mis hermanos.
Me gusta cocinar con canela.
Me gusta Texas.
Me gustan las fotos de papá y mamá jóvenes.
Me gusta el acento colombiano.
Me gusta conversar de todo.
Me gusta hablar de sexo.
Me gusta el chocolate caliente. Mi favorito.
Me gustan mis zapatillas por ser mías.
Me gustan las mujeres por ser mujeres.

Amo mi diamante mandarín. 
Amo mi ceja izquierda inquieta. 
Amo ir en un auto de noche. 
Amo las locuras que me nace cometer. 
Amo el frío y sus nubes. 
Amo a la mujer de la que estoy enamorada; amo todo de ella.
Amo mi anillo religioso.
Y amo ser yo, sólo yo, mujer, matemática, obstinada.

[Dos y doce.]

miércoles, 30 de enero de 2013

19

"How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d."

[Pope.]

[Cuatro en punto.]

viernes, 25 de enero de 2013

18

Ayer pensé y concluí. Tantas mentiras, tan poco tiempo, infinita locura y un corazón embravecido.

A la chucha, no más excusas. Just here.

[Cuatro veinte y seis.]

viernes, 11 de enero de 2013

17

Son las tres y algo y no estoy durmiendo. Figuro acostada, sí, pero ni por asomo con sueño. Le he estado echando la culpa al calor pero me conozco y sé que no es eso. Simplemente no logro dormir, no descanso, no me siento tranquila.

Doy vueltas y vueltas y desarmo mi cama. Ya no busco mi pijama siquiera. Van meses así pero ahora se acentúa mi rabia. Enojo conmigo misma por no ser capaz de conciliar el sueño, de abandonarme en la inconsciencia. Ya ni trato, antes sí, lo necesitaba para rendir en la universidad. Ahora sin ramos me dan más horas de las que puede contener el amanecer.

Contener. No puedo no recordar el "en eso todo se contiene". Estoy cansada e inquieta. Y transpiro como posesa. Abriré mi ventana y quizás fume.

No duermo, no soy capaz. Tampoco soy feliz. No.

[Tres cuarenta y tres.]

martes, 8 de enero de 2013

16


Which will you go for
Which will you love
Which will you choose from
From the stars above
Which will you answer
Which will you call
Which will you take for
For your one and all
And tell me now
Which will you love the best
Which do you dance for
Which makes you shine
Which will you choose now
If you won't choose mine
Which will you hope for
Which can it be
Which will you take now
If you won't take me
And tell me now
Which will you love the best



Who? Tell me... tell me you don't love me anymore, because in the exact moment in which the words cross your mouth to my mind, i'm going to disappear. I swear you, in the sea. You know this, you know me. Look into my eyes and say it, yes, just say it. I love you more than the pain and the truth, more than my hands and the numbers. I love you like nobody in the universe will do, I promise, its only me, loving you with all the heart and the soul. Me. You and me. I feel you. You are my bird charmer, my sky throb.

My life tremor...

---

Esta debió ser la entrada anterior. Y tengo unas ganas de gritar tantas cosas, todas dirigidas, por supuesto, de que fueron tantas verdades y tantos momentos y tantos deseos y tantos sueños y tantas palabras y tantas miradas y tanto... ¡tanto corazón!.

Hoy fui a ver las jirafas a Puente Alto, con todo esto de Santiago cultural y la weá; quedó zorra y media porque la gente no tiene idea de cómo comportarse y se forman tumultos y nadie respeta nada y todos luchan y pelean por no perderse ni un mísero pedazo del espectáculo. Pero pese a todo, pese a los flaites y la humanidad idiotizada de algunos, definitivamente la gente es cálida, las personas se alegran en serio y termina por ser un solo aplauso que ruge entre la multitud. Y los franceses estaban terrible de felices con tanta gente sonriéndoles. Sobretodo esa francesa etérea de pelo corto, qué manera de mirar con intensidad.

A ratos me da por esconderme de mí misma y esquivarme con esos temas que son dolorosos de pensar. No a ratos, todos los días en verdad; me digo a mí misma comienzos de verdades y las corto de raíz negándome hasta el infinito. Soy tan cobarde, por la chucha, que no soy capaz de hacerle frente a mis miedos, menos a la realidad que me circunda. 

Me dan ganas de llorar todas las noches porque de día fumo, puta que fumo. Y en la madrugada me da tos y pena. 

¡Tanta pena!

[Dos y cuatro.]

lunes, 7 de enero de 2013

15



Es, indudablemente, mi cómic-viñeta favorita. Quería escribir algo importante en mi entrada número quince pero opté por esto. Llevo tiempo ya leyendo un libro surrealista durante el día y durante la noche -madrugadas y amaneceres incluidos- me dedico a leer historiales de msn antiguos. No sé qué es más fail, en verdad, pero así se diluyen mis días y mis ganas de salir a caminar y perderme por ahí.

Y quiero cortarme el pelo. Raparme entera, quizás.


[Dos y seis.]

viernes, 4 de enero de 2013

14

Casi a mediados de julio.

“Tu cable del celular está siempre ordenado y yo tengo una tendencia a robármelo xD”
“wuajjajjajajjajja xD!”
es igual al mío ):”
“si xD! tendencia a robártelo xD! tengo risa”
pero el tuyo dice "JK", el mío "LU", me lo he querido robar dos veces xd una me lo robé xd”
“pero me lo devolviste… la segunda fue robo frustrado y ni siquiera”
jajajajaja”
“fue ‘es MI cargador’ xD”
wdkjahsdkjshdkjasdhaksjdhaskdhaskdjashda xD”

 Así, tal cual.

[Cinco y dos.]