Ayer soñé que hacíamos el amor en mi sillón burdeo. Al despertar tuve un glorioso minuto, con sus sesenta segundos bien puestos, de seguir creyendo que mi sueño era cierto y que no estaba sola en la cama; sentí tu olor, tu peso en mi brazo izquierdo, tu pelo cosquilléandome la nariz... Luego me cayó la realidad encima como hielo magnético de fuego y se me agujereó el alma. Por la puta, que se me afiebran los ojos.
Run fast, so fucking fast, my love. I'm just behind you.
[Dos cincuenta y cinco.]
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