Son las tres y algo y no estoy durmiendo. Figuro acostada, sí, pero ni por asomo con sueño. Le he estado echando la culpa al calor pero me conozco y sé que no es eso. Simplemente no logro dormir, no descanso, no me siento tranquila.
Doy vueltas y vueltas y desarmo mi cama. Ya no busco mi pijama siquiera. Van meses así pero ahora se acentúa mi rabia. Enojo conmigo misma por no ser capaz de conciliar el sueño, de abandonarme en la inconsciencia. Ya ni trato, antes sí, lo necesitaba para rendir en la universidad. Ahora sin ramos me dan más horas de las que puede contener el amanecer.
Contener. No puedo no recordar el "en eso todo se contiene". Estoy cansada e inquieta. Y transpiro como posesa. Abriré mi ventana y quizás fume.
No duermo, no soy capaz. Tampoco soy feliz. No.
[Tres cuarenta y tres.]
No hay comentarios:
Publicar un comentario