jueves, 28 de febrero de 2013

25

El 17 de febrero me lo pasé fumando. Mis ojos andan tristes, mis zapatillas también.

Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
(Magallanes.)

[Dos diez y siete.] 

miércoles, 27 de febrero de 2013

24

Tengo rabia dentro, siento mi alma iracunda. Y se me pasa a ratos, sí, bailando. ¡Bailando! Con nada más, nada.

[Tres y seis.]

sábado, 23 de febrero de 2013

She II

Ayer soñé que hacíamos el amor en mi sillón burdeo. Al despertar tuve un glorioso minuto, con sus sesenta segundos bien puestos, de seguir creyendo que mi sueño era cierto y que no estaba sola en la cama; sentí tu olor, tu peso en mi brazo izquierdo, tu pelo cosquilléandome la nariz... Luego me cayó la realidad encima como hielo magnético de fuego y se me agujereó el alma. Por la puta, que se me afiebran los ojos.


Run fast, so fucking fast, my love. I'm just behind you.


[Dos cincuenta y cinco.]

jueves, 14 de febrero de 2013

23

Mañana me voy a la playa, por tercera vez en este año. Pero es distinto ahora, sí, después de haber metido mi ropa en el bolso y mis libros y cintillo en el otro, me paré en medio de mi pieza y suspiré, sabiendo faltaba algo que había estado evitando.

En mi velador, en mi alcancía, -en mi alma-, están ciertas cosas que me hieren el corazón. Dos cartas, una tortuga, un post it, una piedra; piedra que ha de irse en el mar conmigo y con ella. Ella.

Y me la estoy llevando, lo que me asusta un poco. Soy capaz de tirarme al agua salada llevándola entre mis manos y ahogarme. Morirme sin más, ya sin planificaciones. A veces creo que webeo tanto con el suicidio y con que me tiraré de un puente porque en el fondo siento que entre más lo diga y a más personas, menos llegaré en verdad a matarme. Ha de ser una cosa tan terrible que de un día para otro una persona que quieres simplemente deje de estar, y por su propia voluntad, que es lo más difícil de entender y asumir. Ahí uno piensa en todas las cosas bonitas que tiene la vida, en el mucho potencial de esa persona y en todo lo que se pudo hacer para que no ocurriera jamás una muerte así. Una desaparición, más bien. La inexistencia absoluta, tan triste y dolorosa.

Estoy rara porque han pasado puras cosas extrañas últimamente. Y de la nada me vi transformada en un marshmallow alone. Nunca lo intuí venir y no sé exactamente qué hacer; con más ahínco leo y pienso y me bloqueo por dentro. No sé. En vez de pensar cosas así debería estar durmiendo, no aquí viendo fotos, leyendo conversaciones antiguas y haciendo sangrar heridas que jamás nunca cicatrizarán. Y me levanto en menos de tres horas, a depilarme -¡que soy mujer y me encanta!-, bañarme, terminar de meter lo que me falta, blah.

Acabo de matar una polilla, por la mierda. Esto definitivamente ha de ser presagio de algo. Me tiemblan las manos... 

[Tres y nueve.]

martes, 12 de febrero de 2013

22

Estoy sentida. 

Dolorida, más bien, con mi forma de ser y relacionarme. Pasa que mi concepto de lealtad, preocupación y cariño se han vuelto un puñado de sentimientos y creencias que duelen; mucho tiene que ver con lo irracional que soy, que estoy siendo al deprimirme. Me voy al patio y me fumo la soledad y el llanto, lágrimas que ni siquiera tienen razón de ser.

Se me había olvidado lo sensible que puedo llegar a ser cuando no tengo murallas que me protejan, cuando me entrego tanto y olvido cuidarme a mí misma. Quizás mi resentimiento se vea potenciado por las cosas que he descubierto hace poco y a las que les he estado dando más de una vuelta.

No lo sé. No tengo puta idea. Quiero desaparecerme sin explicaciones.

También Yann oscurece los matices, sí, que transforma mi querer en pena, en una tristeza calma, dura e inquieta.

[Una en punto.]

sábado, 9 de febrero de 2013

21

Lo que me pasa tiene que ver con la soledad, sí. Pero no tan sólo la amorosa, no. Es más con la idea de la soledad en sí, como un todo que incluye absolutamente todas las áreas de mi vida; no voy a que me falten personas en las que apoyarme, tengo una familia increíble y unos amigos que muchas veces creo que no merezco, pero al final, cuando apago la luz de mi pieza y miro el techo... estoy yo con mis pensamientos, no importa cuántas personas más estén rondando mi cabeza en ese momento, sólo soy yo con estos ojos y estas manos.

Es ser yo, es estar yo, es vivir yo, es que sean mis sonrisas y mis pasos. Y no me nace decirle a nadie, no siento esa necesidad imperiosa de tener que tomar el teléfono y contar todos los detalles de lo que voy viviendo. Me los guardo, a veces los hablo -no todos juntos con la misma persona-, otras los converso una vez lo haya rumiado lo suficiente en las madrugadas, no lo sé. Me cuesta hallar la intención y el fundamento de lo que quiero decir.

Bastó mirarla a los ojos, tan transparentes, unos segundos para que se me movieran los peldaños. Fue necesaria sólo una noche observándola actuar en la oscuridad, con tanto cariño, preocupación y paciencia, para que yo supiera con exactitud. Bastó verla sonreír después de una noche de un remolino de emociones para que yo cayera en cuenta de todo lo que estaba sintiendo. 

Me sorprende profundamente cómo me agarra la vida, desprevenida por completo. A veces me cuesta tanto creer existan personas así, como ella, tan entregadas. Seres de luz, por supuesto que sí.

[Dieciocho y veinticinco.]

jueves, 7 de febrero de 2013

20

Me gustan mis zapatillas roñosas.
Me gustan las mujeres con curvas.
Me gusta Grecia y sus costas.
Me gustan los ojos honestos.
Me gusta el café dulce.
Me gusta fumar con la mano izquierda.
Me gustan mis manos.
Me gusta mi mano con un cigarro en ella.
Me gusta fumar mirando el cielo.
Me gusta el tic tac de los relojes.
Me gusta andar descalza por la vida.
Me gusta mi familia tal cual es.
Me gustan los escotes.
Me gusta que me escriban largo y tendido.
Me gusta leer todo lo que esté bien escrito.
Me gusta Marcela Serrano.
Me gustan los datos curiosos.
Me gusta caminar sin rumbo.
Me gusta Jodie Foster. Me derrite.
Me gustan mis zapatillas que no combinan con nada.
Me gustan las mujeres que saben discutir conmigo.
Me gusta la lasagna.
Me gusta el helado de limón.
Me gusta el sabor ácido.
Me gustan las espaldas de hombre anchas.
Me gusta la sonrisa de mi papá.
Me gusta mi pelo corto.
Me gusta mi piercing.
Me gusta la h de mi nombre.
Me gustan los rayitos de sol.
Me gustan las playas no aptas para el baño.
Me gusta tomar tequila en pareja.
Me gusta hacer salud por todo.
Me gusta la luna y sus efectos en mí.
Me gusta ser arrogante y soberbia.
Me gusta dominar las situaciones.
Me gusta mi voz ronca de despertar.
Me gustan mis zapatillas de colores notorios.
Me gustan las mujeres con los labios rojos fuerte.
Me gusta mi bufanda verde.
Me gusta tener dos hermanos.
Me gustan los zombies.
Me gustan los vampiros.
Me gustan los rulos.
Me gustan mis ojos delineados.
Me gusta ser mujer. Me encanta.
Me gusta ser insomne.
Me gustan las canciones sin letra.
Me gustan Los Prisioneros.
Me gusta pintar con tinta china.
Me gusta escribir difícil.
Me gustan mis zapatillas con cordones dispares.
Me gustan las mujeres que piensan y ven distinto.
Me gusta el morado.
Me gustan los cachitos.
Me gusta el manjar.
Me gusta mi polerón negro.
Me gustan mis camisas.
Me gusta Salvador al atardecer.
Me gusta la lluvia.
Me gusta el olor a tierra.
Me gusta jugar cartas.
Me gusta ganar. Siempre.
Me gustan los números.
Me gusta hacer cálculos gigantes.
Me gusta llamar la atención.
Me gustar ser brillantemente inteligente.
Me gustan mis ocurrencias.
Me gusta ser lesbiana.
Me gusta tapar el número de página de los libros que leo.
Me gustan mis zapatillas elitistas.
Me gustan las mujeres femeninas.
Me gustan los cubos rubik.
Me gustan las katanas.
Me gusta el Grinch.
Me gustan las personas que saben cantar.
Me gusta bailar. Mucho.
Me gustan las palabras con h entremedio.
Me gusta soñar despierta.
Me gusta competir.
Me gusta reír.
Me gusta como son mis amigos.
Me gusta sacar sonrisas.
Me gusta romper esquemas.
Me gusta jugar con mis hermanos.
Me gusta cocinar con canela.
Me gusta Texas.
Me gustan las fotos de papá y mamá jóvenes.
Me gusta el acento colombiano.
Me gusta conversar de todo.
Me gusta hablar de sexo.
Me gusta el chocolate caliente. Mi favorito.
Me gustan mis zapatillas por ser mías.
Me gustan las mujeres por ser mujeres.

Amo mi diamante mandarín. 
Amo mi ceja izquierda inquieta. 
Amo ir en un auto de noche. 
Amo las locuras que me nace cometer. 
Amo el frío y sus nubes. 
Amo a la mujer de la que estoy enamorada; amo todo de ella.
Amo mi anillo religioso.
Y amo ser yo, sólo yo, mujer, matemática, obstinada.

[Dos y doce.]