martes, 5 de noviembre de 2013

46

Llevo tanto tiempo procurando volver a mi camino que se me ha olvidado cómo controlar mis emociones. Me daba miedo volverme dependiente; ahora me siento sola entre tanto caos. Y me pesan los hombros, cargados de cobardía, por no ser capaz de terminar con el dolor y las amistades como en tiempos lejanos.

No sirve arrastrar las situaciones y, la verdad, me importa una soberana wea la poca capacidad de confrontación. Esta soledad es nueva, de reciprocidad inconclusa.

¿De qué cresta me sirve tenerme si no puedo compartirme? Intolerante, terca, orgullosa, intensa. No eran defectos, juro que no.

Quiero mandar todo a la cresta en serio.

-----

Feliz cumpleaños, quise decirte, regálame tu día y déjame hacerte feliz.

[Una y veinte.]

No hay comentarios:

Publicar un comentario