Te acordaste recién de llamarme por mi cumpleaños y me siento la persona más triste del universo. Me dan ganas de llorar hondo de puro saber que hace trescientos sesenta y cuatro días mi corazón estaba lleno de ti. Y tú de mí.
Es pena y cansancio lo que me inunda. Agua salada también.
[Una y siete.]
No hay comentarios:
Publicar un comentario