Me meto a tu blog, Guerra, porque me encantan las canciones que elegiste para él. Debo admitir que a veces lo abro sin leer las novedades sólo porque quiero perderme en las melodías que enmarcan tus palabras.
Pero igual te leo, tarde o temprano. Y me siento vieja, ¿sabes?, siento como han pasado los años en mí al leerte madura, grande, mujer. Tan mujer que me revolotean los labios en una sonrisa, pensando, recordando, nuestras millones de conversaciones en las que me dejabas ver tus escritos y yo, malvada del alma, te los hacía mierda.
Pero mírate ahora, tan prolija, profunda y única que ni siquiera podría darte un abrazo fraterno y horizontal de compañera de letras, no, estás a años luz de mí. Y me alegro y enorgullezco de tu mente rauda y audaz; mas me entristezco y avergüenzo de mi habilidad actual para pulir carbones.
Erís el tremendo diamante, A. P., y jamás nunca te lo voy a decir. Tu alma se volvió magma cuando conociste el amor y es ese mismo candor el que yo veía atrapado en tus pupilas cuando nos conocimos.
[Tres cuarenta y nueve.]
( recién vi tu comentario en mi blog)
ResponderEliminarAG... eres tan importante para mi, creo que si hoy soy quien soy te debo una parte importante, has sido uno de los pilares de mi existencia. ¿Sabes? para mi siempre serás infinitamente superior en escribición (XD), así que de todas formas jamás podríamos llegar a darnos un abrazo horizontal de compañeras de letras... Te quiero el alma, gracias por haber estado ayer en el día tan importante que fue para mi la graduación, gracias por tu carta (me encantó) y por ser quien eres conmigo... Eres de esas que la distancia no trasciende ni importa, de las personas que llevo tatuadas en el corazón!