No sé si es ira, dolor o decepción. No puedo delimitarlos por sí solos dentro de mí. Es como si una herida gigante se hubiese hecho a la altura de mi esternón, obligándome a respirar con más fuerza. He soñado que me muero y he despertado con la sensación atravesada en los ojos.
Creo que necesito que alguien me quiera así como soy, sin reticencias. Que me abrace, eso es en el fondo. Las palabras siempre se han quedado cortas conmigo.
"- Está todo mal...
- Mal queda muy corto, torio"
Esta semana va a haber un temporal y yo no estoy preparada en lo absoluto. Voy a desaparecer.
[Cuatro diez y seis.]
No hay comentarios:
Publicar un comentario