jueves, 4 de octubre de 2012

02

La noche está fría de soledad, es como un escalofrío en mi alma y no en el cuerpo. Le doy vuelta a mis miedos, a mis espejismos, a mis lágrimas y no hallo un solo farol que me suavice las piedras. A ratos creo que lo oscuro reside en mí, así como mis glóbulos rojos son más grandes de lo normal. Inevitable e inherente, dos palabras potentes que me inundan hoy.

Debería estar leyendo, eso pasa con las carreras humanistas, hay que estar leyendo todo el puto tiempo. Incluso la culpa aborda cuando se mira un paisaje bonito. Pero bueno, dichosos los que vivimos, respiramos y nos movemos en el mundo sin sentir culpa. Debería estar leyendo pero no lo estoy haciendo, una nota no define mi persona... en cambio el arrebol sí.

Quiero dejar esta frase por aquí, fue la que cambió todo lo que pensaba escribir. Mañana será.

"Si se desprecia la reverencia de Dios, que el amor a la honestidad contenga la desvergüenza."

[Tres cuarenta y nueve.]

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